Parashat Bó

Leilui Nishmat de mi querida abuela Débora bat Shelomo a”h
2 de Shevat

La guardia de D’ a los seres humanos se adecúa a cada uno según su apegamiento a D’

Está escrito en nuestra Parashá (Éxodo 13:9): “Porque con mano fuerte, El Eterno nos sacó de Egipto”.

Al cumplir el precepto de las filacterias –tefilín– la persona demuestra que cree en la Supervisión Divina.

La inmensa santidad inherente a los tefilín, determina que esté prohibido olvidarse que los tiene colocados.

Por este motivo, varios siglos atrás había gente de considerable estatura espiritual que se abstenía de colocarse los tefilín, porque pensaban que no habían alcanzado el nivel de pureza exigido y quizás estuvieren prestando una atestiguación falsa. De todos modos, no se dictamina de esta manera y cada persona tiene la obligación de colocarse tefilín, independientemente del nivel espiritual que se encuentre.

El Rambán resume al final de esta Parashá los principios fundamentales para todo quien cree en D’. Así concluye: “por medio de los milagros revelados, la persona reconoce los milagros ocultos, que son la base de toda la Torá. Porque nadie tiene parte en la Torá de Moshé Rabeinu, sino si tiene fe en que todo cuanto nos ocurre son milagros. No rigen las leyes de la naturaleza, ni para la colectividad ni el individuo, sino que, si cumple los preceptos, se hace acreedor a recompensa y si los transgrede será castigado; todo de acuerdo al decreto Divino, como he explicado anteriormente, etc.”.

No obstante, debemos aclarar que la Supervisión Divina que cada persona recibe, es según su apegamiento a D’. Por lo tanto, la persona debe fortalecerse a sí mismo para apegarse a D’ en cada momento; así D’ estará con él y lo cuidará en cada instante.

EL PRECEPTO DEL PIDIÓN HABÉN

RESCATE DEL PRIMOGÉNITO

Extraído del libro “Las leyes en el hogar”

1-Cuando una mujer da a luz a su hijo primogénito, el marido debe efectuar el rescate del primogénito en el día 31 del parto. O según el dictamen de ciertas Autoridades, después de haber transcurridos 29 días, 12 horas y 793/1080 partes de hora (aproximadamente 44 minutos) del parto. Por lo tanto, si nació el viernes de noche (Leil Shabat), según cierta opinión, se permite realizar el rescate del primogénito solamente a partir de la noche del lunes, y según la otra opinión, el domingo a la mañana. 

También si nació próximo a la puesta del sol de la víspera de Shabat, de acuerdo a la segunda opinión, se ha de efectuar el domingo a la mañana, al haber transcurrido ese lapso de tiempo. 

En tanto que según la primera opinión, ya desde la culminación del Shabat se permite realizarlo. Se debe seguir la opinión más rígida en cada caso. 

Por lo tanto, se ha de efectuar el Rescate del primogénito en la mañana del día 31 (y no a la noche) y después de haber transcurrido 29 días 12 horas y 44 minutos. 

2-Se efectúa el Rescate del primogénito con 101 gramos de plata. Es costumbre hacer el Rescate del primogénito con monedas de plata. Las monedas deben pesar por lo menos 101 gramos de plata pura, aparte de los demás metales de la aleación. Es apropiado decirle al cohen que tanto quien las entrega como quien las recibe, considere su valor como si fuera de cinco selaim.

3-Se recomienda que el padre adquiera las monedas y no que las reciba gratuitamente del cohen encargado del Pidión Habén.

4-Si nació con cesárea, está exento del Pidión Habén. Si fue extraído con fórceps, debe efectuarse el Rescate del primogénito y se acostumbra a pronunciar la bendición correspondiente (Véase Ley 7).

5-No se debe postergar el Pidión Habén, sino que se ha de realizar al llegar el día 31. Es un precepto efectuarlo a tiempo. Sin embargo, no se permite realizarlo en Shabat, primer día de la Festividad o incluso en el segundo día (fuera de la Tierra de Israel). 

De haber sido postergado por esta causa, se realiza el rescate del primogénito al culminar Shabat o la Festividad, ya que después del día 31 se permite realizar el rescate del primogénito a la noche. [Según ciertas Autoridades en principio no se ha de efectuar el rescate del primogénito de noche, aun si fue postergado para después del día 31]. Si el día 31 recae en día de ayuno (Taanit Tzibur) se efectúa el rescate del primogénito durante el día, y el banquete, después de culminar el ayuno, por la noche.

6-Se acostumbra a ofrecer un banquete en honor del cumplimiento de la Mitzvá y es muy recomendable concurrir.

7-El padre bendice con alegría: Baruj Atá A-do-nai E-lo-heinu Mélej Haolam Asher Kideshanu Bemitzvotav Vetzivanu Al Pidión Habén, Baruj Atá A-do-nai E-lo-heinu Mélej Haolam Shehejeianu Vekiemanu Vehiguianu Lazman Hazé. 

Bendito eres Tú D’, nuestro D’, Rey del universo que nos santificó con Sus mandamientos y nos ordenó el rescate del hijo primogénito. Bendito eres Tu D’, nuestro D’, Rey del universo que nos dio vida y nos mantuvo para que lleguemos a este momento. 

Es apropiado que el padre, al pronunciar la bendición de “Shehejeianu”, ponga intención de eximir con su bendición al cohen.

8-Es apropiado que el rescate del primogénito sea realizado por un cohen cuyo linaje está demostrado. A pesar de que según la Ley todo cohen es válido para efectuarlo. 

 9-Se debe entregar las monedas al cohen de manera absoluta, es decir, no a condición que el cohen se las devuelva.

10-Si hubo un aborto después del cuadragésimo día de la concepción, y es indudable que se ya habían formado los miembros, el hijo que nazca posteriormente está exento del rescate del primogénito.  Si es seguro que ya no se habían formado los miembros, se debe realizar el rescate del primogénito al hijo nacido posteriormente, pronunciando las bendiciones correspondientes. En caso de duda, es apropiado realizar el Rescate del primogénito sin pronunciar las bendiciones correspondientes